10 de enero de 2017

En Pergamino se cumple a medias la ley que prohíbe la entrega de bolsas

En Capital Federal desde el 1º de enero, rige con fuerza la prohibición de bolsas de polietileno en supermercados y autoservicios. Pero no se aplica el mismo rigor en el territorio bonaerense a pesar de que la normativa fue sancionada en 2008. Por motu proprio en Pergamino, un grupo de comerciantes dejó de entregar la tradicional bolsa “camiseta”.

DE LA REDACCION. Con el inicio de enero, comenzó a regir en Capital Federal la prohibición de bolsas de plástico en supermercados y autoservicios. Si bien la medida rige con más fuerza para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encuentra en la Ley Nº 13.868 la normativa (que fuera sancionada en 2008) para hacerla efectiva también en la provincia de Buenos Aires. No obstante dicha disposición no encuentra rigor en su cumplimiento razón por la que en la mayoría de los comercios se continúa entregando la tradicional bolsa conocida en la jerga como “camiseta”, es decir, con dos manijas que les permite a los clientes trasladar allí todo aquello que compre en los comercios alimentarios.

 

Cumplimiento a medias

La puesta en vigencia de esta nueva normativa que como fin pretende generar conciencia entre los ciudadanos para el cuidado del medio ambiente, despierta amores y odios entre los consumidores. 

Si bien en Pergamino la Ley no se aplica con todo su rigor, existen comercios que por “motu proprio”y teniendo en cuenta la modalidad implementada en Capital Federal, han decidido hacer caso a la normativa y dejar de entregar la mercadería en bolsas de plástico. Así se puede advertir a ciudadanos que transitan por las calles con las ecobolsas, aquellas realizadas en telas, que son entregadas por los propios comerciantes a sus clientes por única vez, o con carritos.

 

Sí y no

Como es sabido la no utilización de estas bolsas “camiseta” genera una grieta entre aquellos que consideran de fundamental importancia el cuidado de la “casa del todos”, el hábitat terrestre y entre aquellos que, acostumbrados a la comodidad que implica guardar lo adquirido en las bolsas, que luego son utilizadas para depositar la basura domiciliaria, se resistirán al cambio.

En diálogo con LA OPINION, Norma expresó: “Estoy acostumbrada a usar este tipo de bolsas de plástico. Por ahora seguiré usando las que me dan en el súper y llegado el momento tendré que cambiar de hábito”.

Por su parte  Mirta, ve con buenos ojos la utilización de las ecobolsas.  “Es como volver a usar la red. Yo viví en esas épocas y no me parece un hábito tan difícil de poder tomar”, afirmó Mirta.

Verónica, propietaria de una pollería dijo sentirse convencida de que la decisión que tomó es la correcta. “Desde que nos enteramos que hay una Ley que prohíbe la entrega de bolsas decidimos otorgar a nuestros clientes una bolsa de tela, que hicimos confeccionar con el nombre del comercio, para que cada vez que vengan a comprar lleven ahí los comestibles”, agregó la comerciante.

 

Bolsas que se cobran

A sabiendas del efectivo cumplimiento de la normativa pero sin demasiadas  modificaciones, en nuestra ciudad, la mayoría de las cadenas de supermercados de ahorro, cobran 0,60 centavos aproximadamente cada bolsa de polietileno, reforzadas y biodegradables. Y antes de comenzar con la ejecución del pago, es el mismo comprador el que debe indicarle a la cajera cuántas bolsas comprará para depositar allí los productos adquiridos.

Por otro lado, en la mayor parte de las grandes superficies que comercializan productos alimentarios, se encuentran a disposición para la compra las bolsas confeccionadas en una especie de tela ecológica. Además en algunos hipermercados se entregan bolsas reutilizables, más grandes y de material resistente, para que en las próximas compras, el consumidor se acuerde de llevar sus propias bolsitas.

En algunos supermercados de origen oriental, dejaron de entregarse bolsas “camisetas” mientras que en otros se comercializan a un costo de un peso por bolsa.

 

Altamente perjudicial

Las bolsas de plástico tienen un promedio de 15 minutos de uso y tardan 150 años en descomponerse. Desde las organizaciones ambientales estiman que en el mundo se usan un trillón de bolsas al año, que para utilizarlas se consumen millones de barriles de petróleo (además de agua y energía) y que se recicla menos del 5 por ciento porque es más caro que producir nuevas.

Los fabricantes revalorizan que su producción no es perjudicial al ambiente, sino todo lo contrario en comparación con otras variantes, como la bolsa de papel madera. Dicen que tampoco su uso es el problema sino que lo realmente nocivo es el tratamiento final que le da el ciudadano, por ejemplo cuando las descarta en la calle, o en los espejos de agua.

 

 

Una Ley provincial que fue sancionada hace más de ocho años

 

En octubre de 2008 se sancionó la Ley 13.868 por la Legislatura Provincial que establece que los establecimientos comerciales, tales como las grandes cadenas de supermercado, reemplacen las bolsas de polietileno.

La Ley Provincial Nº 13.868 dio un plazo de doce meses para que los grandes comerciantes comiencen a cumplir la legislación, mientras que en doce meses más lo implementarían los establecimientos más pequeños. No obstante han pasado poco más de 8 años desde la sanción de la Ley y hasta el momento no se ha aplicado “mano dura” en el cumplimiento de la misma, por lo menos, en el territorio bonaerense.

 

Lo que marca la Ley

De acuerdo con lo expuesto por la normativa, las bolsas tradicionales solo podrán utilizarse en el caso de que sea necesario por cuestiones de higiene, para contener alimentos o insumos húmedos elaborados o preelaborados y cuando no resulte factible la utilización de un sustituto degradable y/o biodegradable en términos compatibles con la minimización del impacto ambiental.

La Ley Provincial establece que se deben “realizar campañas de difusión y concientización sobre el uso racional del material no degradable y/o no biodegradable, para el envase y contención de los productos comercializados en dichos establecimientos”.

Respecto a la sanción, la Ley aclara que “el incumplimiento o trasgresión a la presente Ley será advertida en una sola oportunidad por la autoridad de aplicación. Una vez advertido el comercio, si persiste en el incumplimiento de la normativa, puede llegar a recibir importantes multas, sufrir un decomiso de las bolsas de transporte no biodegradable, como así también podrá recibir la clausura temporaria del establecimiento que no podrá exceder de un mes, aunque también puede recibir una clausura definitiva”. No obstante en Pergamino aun no se ha establecido un mecanismo de control de la aplicación de la Ley.

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