19 de Febrero de 2017

Llanto y rotura

Justo después de meter el 1-0, Lisandro López quiso recuperar una pelota y le quedó la pierna derecha trabada. Impresiona la imagen. Y el capitán se fue llorando. Los estudios confirmaron que se trata de rotura parcial del ligamento colateral interno de la rodilla. Estará dos meses afuera y no tendrá que ser operado.

Lisandro López pasó de la mueca feliz al llanto en un puñado de minutos. Licha puso el 1-0 parcial ante Huracán, en un amistoso en el Cilindro, pero en la siguiente jugada, cuando fue a recuperar una pelota, se le quedó trabado el botín derecho en el césped y se dobló la rodilla. El capitán quedó quieto en el piso, muy dolorido. Salió y dejó la cancha llorando. Las caras de compañeros y hasta rivales hicieron pensar que era algo grave. Lo llevaron de inmediato al Sanadorio de los Arcos y ahí se confirmó que se trata de rotura parcial del ligamento colateral interno de la rodilla derecha, por lo que estará dos meses afuera. No tendrá que pasar por el quirófano.

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